Muestras en la escuela ¿Existismo o
desarrollo?
(Por Profesor Mariano Scovenna)
Hacia diciembre es común escuchar
en charlas de profesores de teatro cosas como esta:
-Estoy cansado, esta semana tuve muestra.
- Ufff… cuando se terminará el año. No doy
más. La semana pasada tuve dos muestras y esta semana dos más.
-Mañana no puedo ensayar, tengo muestra.
- Che, ¿Cómo te fue en la muestra?
La sensación que tenemos para
esta época es que las charlas se repiten año a año, ya que entre noviembre y
diciembre decimos más veces la palabra “muestra” que cualquier otra.
Hablamos de la muestra en la escuela, en casa,
con amigos, colegas y con la familia.
Es por eso que creo necesario abrir y
reflexionar sobre el asunto. Hay que darle un par de vueltas a la muestra para
que devele su misterio.
Preguntas cómo: ¿Qué es una
muestra teatral? ¿Para qué sirve? y ¿Por qué la hacemos? son cuestiones que se
nos cruzaron en algún momento por la cabeza pero que no pudimos analizarlas
porque estábamos ocupados preparando, ensayando o armando una muestra.
Hoy es el día. Llegó el momento.
Tengo que develar que esconde la bendita palabra.
Para empezar, debo decir que
cuando uno va al diccionario se encuentra con una familia de palabras para
nuestra vedette, la muestra. Mostrar, muestrario, mostrador y muestreo merodean
y embarullan la cuestión.
Lo que no podemos negar a esta
altura es que mostrar está relacionado con exponer, indicar, manifestar, y
darse a conocer. Mientras que, y al
mismo tiempo, muestra va desde: porción de producto que permite conocer la
calidad del mismo, Hasta: Exposición o feria, pasando por: Demostración de algo
no visible.
Pero… El por qué la muestra me quita el sueño, me
hace agarrar dolor de panza, me ocupa y me preocupa, no me lo dice ningún
diccionario.
Hoy tuve muestra y me di cuenta
que la muestra me obsesiona porque es una experiencia significativa para mí y
para mis alumnos. La muestra me enloquece porque es el instante único en el que
el trabajo de los chicos se hace visible ante la expectativa de los
presentes. La muestra me quita el sueño
porque habrá un antes y un después con respecto a ella. La muestra me alegra
porque veo el crecimiento artístico de los estudiantes, la autonomía, la
confianza y la pasión con la viven esto que llamamos teatro.
La muestra produce una
transformación en nosotros. La muestra es pariente cercana de los procesos de
enseñanza y aprendizaje. La muestra me seduce porque se aleja del existimo del
arte como mercancía.
Creo que lo logré. Encontré las razones por
las que digo tantas veces la palabra muestra en esta época del año. La muestra,
en algún punto, le da sentido a mí práctica docente y artística.
No hay comentarios:
Publicar un comentario